martes, 10 de marzo de 2009

La vida en un par de segundos




Tenía la mirada perdida, los ojos desorbitados con la mirada fija en el televisor, pero hacia horas que no oía, ni veia lo que estaban emitiendo. Hacía años que se habia prohibido ver los noticiarios, desde que su vida sufrió aquel cambio tan radical, que le arrebato la adolescencia para sumirla en un mundo de sombras y desesperación del que había salido luchando contra monstruos invisibles que la acosaban en sueños y pesadillas a plena luz del día.




Cuando miraba atrás quizás lo que mas le dolía era la pérdida del candor, la dulzura y de esa sonrisa abierta que le iluminaba el rostro, y todo aquello se lo arrebató aquel individuo una tarde que volvía sola a casa. Su aspecto era tan normal, parecía buena persona, nunca imaginó que tras esa fachada bonachona, pudiera esconderse un ser tan ruin que no se estremeciera con los llantos ni los gritos de sus victimas casi todas adolescentes como ella, casi todas unas niñas felices que habían sido arrancadas de la inocencia de la infancia para lanzarlas de golpe a un mundo de adultos con más sombras que luces.




De aquello le quedaban secuelas, la mayoria síquicas pero tambien alguna física, durante todos esos años había intentado relegar ese recuerdo a un rincon de su mente, no podia olvidarlo, esas cosas no se olvidan nunca, pero si podia esconderlo bajo siete llaves para que nadie tuviera acceso a un secreto que le quemaba el alma y le había endurecido el carácter hasta lo impensable. Lejos de lo que pudieran pensar sicologos y médicos, ella había podido hacer vida normal, le había costado mucho volver a confiar en el genero masculino, años de aislamiento, de ser cortante cual filo de navaja, pero poco a poco y luchando contra sus propios fantasmas había logrado ser una persona normal, con un pasado oscuro.




Su marido era su principal apoyo, sabía lo esencial que habia sido agredida sexualmente. Todavia recordaba el día en que le tuvo que confesar entre sollozos que tendria que tener paciencia en ese terreno, que le iba a costar abrirse, que para ella no iba a ser nada fácil, que a pesar de la edad que tenía no había permitido que ningún hombre más le pusiera la mano encima, pero que iba siendo hora de superar viejos temores y de enterrar muertos vivientes. Ella siempre había sabido que aquel hombre era especial, tuvo una paciencia infinita, no forzó nada y con los años había conseguido que incluso ella disfrutara de sus encuentros sexuales y algo inimaginable que los propiciara. Despues de 20 años juntos a ella le apetecia jugar y sentirse mujer entre sus brazos.




Todo parecía sonreirle, hasta aquella tarde en que su marido no habia podido ir a comer a casa y para mitigar un poco esa soledad habia encendido la pantalla del televisor, y la primera imagen que vio fue la de él, la del monstruo que le había atormentado durante años, y que creía olvidado para siempre, era una imagen de archivo, despues salió una imagen de ahora cuando lo transportaban en coche a prision. Sintió un odio tremendo hacia él, por primera vez desde hacía años comprobo que si lo tuviera cerca sería capaz hasta de matar, pero no solo a él, si no a todos aquellos que desoyendo los informes siquiatricos iban a dejarlo en libertad.




Cuando fue consciente de lo que significaban aquellas palabras, un escalofrio recorrió su espalda, ella ya no vivía en Barcelona, se había trasladado lejos de alli, quizás huyendo de los recuerdos que la acechaban a cada paso, pero alli en su ciudad seguían habiendo niñas desprotegidas, que podian correr su misma suerte... no daba crédito a lo que escuchaba, como podían dejar en libertad a un hombre que no estaba reinsertado, que se consideraba a si mismo un enfermo, un hombre que habia confesado que si lo dejaban libre volveria a hacerlo.




Cada palabra se clavaba en ella como un dardo envenenado, quitandole las fuerzas, abocandola de nuevo al abismo, uno que creía cerrado y que se volvía a cernir sobre ella, le dió un ataque de pánico y marcó el número de su marido, no sabía muy bien que hacia. Cuando la cálida voz de su compañero la invadió irrumpió en sollozos, algo alarmó al que habia compartido su vida durante las ultimas dos décadas. Corrió a casa y la encontró encorvada sobre sus rodillas, mojada con sus propias lágrimas, con el televisor encendido y con unos cuantos años más de golpe.




La conocía lo suficiente como para no forzarla a romper su silencio, cuando estuviera preparada le contaria que habia provocado ese ataque de ansiedad. La abrazó y le susurró palabras dulces para contrarrestar el pánico que le inundaba la mirada, ella se abandonó a sus caricias y sólo fue capaz de pronunciar ha vuelto, la pesadilla vuelve a comenzar con otras protagonistas. Esas pocas palabras le revelarón que había convulsionado de tal forma su alma. Temió que ese largo camino recorrido juntos hubiera muerto en tan solo unos minutos.




Todavia se encontraba pérdida pero se abrazó a su marido buscando su cobijo, su proteccion, por momentos se sentía como aquella niña desválida momentos despues de la agresión. El veló toda la noche sus sueños sumidos en una gran agitación, con lloros, sùplicas y gritos, tan solo se atrevió a acariciarle la cabeza, tenía que sacar esos fantasmas fuera de ella, tenía que recobrar la determinacion de luchar.




El día amaneció mas tranquilo había recobrado su confianza, habia vuelto a enterrar fantasmas, se habia propuesto luchar para que no hiciera daño a nadie mas... se levantaba de nuevo cual ave fenix despues de comprobar que por más cerrojos que le pongas a algo sigue latente en algún rincon y puede salir de nuevo a la superficie abriendo heridas ya cerradas y haciendolas sangrar de nuevo .






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16 comentarios:

migul dijo...

Preciosa descripción de sentimientos tan fuertes...

Viperina dijo...

Desgraciadamente es una terrible realidad que se ve demasiado a menudo; criminales que cumplen una décima parte de su sentencia y salen a la calle, siendo plenamente conscientes de que volverán a las andadas, mientras sus futuras víctimas no tienen forma de defenderse ante tal horror.
Un relato muy intenso; puede una meterse en la piel de la protagonosta y sentir su mismo miedo y dolor. Has estado inspirada, nena. Tendré que mandarte deberes más a menudo, jajaja!!! Un besazo, cielo.

arena dijo...

Estoy impresionada...estos dias veia la televisión con la noticia del violador del example(no se si se escribe asi), e imaginaba precisamente todas sus victimas viendo lo que decian, que iba a volver a delinquir y no se podia hacer nada y...ahora leyendote un nudo se ha hecho en mi garganta...todo mi cariño navegante, para quella niña a la rompieron la inocencia.

€_r_i_K dijo...

Leyes que no van a ninguna parte,
y ese, el de a pie, como se dice vulgarmente, el que llega a fin de mes si no come el último fin de semana, vive encarcelado al tercer grado el resto de su vida....
Leyes que hizo el hombre....para que?....

Duro el relato, pero es así....


Besos.....

Stanley Kowalski dijo...

Excelente sugerencia, y te lo agradezco, tenés mucha razón. Sucede que como son blogs tan conocidos, doy por sentado que todos lo saben y eso es un error, muchas gracias por señalármelo.
Te agradezco muchísimo tus generosas palabras. Primero, voy ya y te agrego a mi lista de favoritos, y mañana posteo, yo posteo los días miércoles. Después que lo haga, que ya estoy mas tranquilo, paso nuevamente y te leo para disfrutar como se debe de tus maravillosos textos.

BESOS

Marinel dijo...

Duro,escalofriante y muy emocionante relato...
Sigo pensando, por mucho que se me intente convencer de que las leyes en España ya tienen condenas ejemplares,largas y toda esa parafernalia...que en casos como estos,en los depederastia, asesinato o tratos vejatorios a los niños, e incluso en otros muchos casos, la cadena perpetua debería estar instaurada.
Y por supuesto sin condicionantes, sin reinserciones inútiles.No.
Has descrito a la perfección cómo debe sentirse una mujer que ha sido violada. Sus miedos, sus fantasmas, su dolor e indefensión...
Ésta tuvo suerte de encontrar un hombre que la quiere,la comprende, la cobija y sabe lo que hay que hacer...otras no la tienen en absoluto.
Me ha gustado la determinación final de la protagonista, ese querer seguir con su vida por encima de todo.
Escribes genial.
Muchos besos.

Stanley Kowalski dijo...

Fuerte texto, por momentos sentí asco, mucho asco por la impotencia. No sé que están esperando los que legislan para hacer las cosas bien, que le toque a algún miembro de su familia, quizás?

BESOS

Alatriste dijo...

A mí la vida se me murió en dos segundos. Los peores de mi existencia. Y así sigo, realmente muerto. Poco puedo decirte hoy. Sigo marcado por esos dos terribles segundos. Un beso fuerte.

David dijo...

Qué chulo y bien escrito! Te invito a mis casas. Si ves o lees algo que gustes, nos seguimos con comentarios. ¿Ok? Saludos!

Stanley Kowalski dijo...

Hasta ahora, y que lo haya manifestado, sos la única persona que captó la trama de mi relato. Yo te felicito a vos, tenés una mente brillante. No porque hayas deducido mi historia, sino por hacerlo en la forma que lo hiciste, genial.
Con comentarios así, da gusto escribir.

Un beso enorme.

Castrodorrey dijo...

Un magnífico relato. Muy bueno. Detallas al máximo lo que siente esa mujer, sin duda. Consigues que el lector viva su recuerdo.
Seguiré este blog, al que llegué desde la casa de mi amigo Oscar. Otro de los grandes escritores que pululan por este mundo-blogger.
Saludos cordiales.

leo dijo...

me quedo con el último párrafo....ando asi más o menos¡ y eso de enterrar a los fantasmas da como cierta libertad¡¡ me gustado leerte, me identifico bastante.

y sobre tus comentario en mi blog...te lo agradezco de corazón.

un beso grande.

Lilyth dijo...

Es una lástima que el sistema judicial permita este tipo de fallos... dan ganas de salir gritando, solo queda el buscar soluciones, tal vez...

arena dijo...

No tengo muchas ganar de escribrir, pero te he dejado un regalo en casa que espero que te guste navegante...un beso enorme.

Alatriste dijo...

Te imagino disfrutando de las Fallas. Je, je, je. ¿Cómo estás, niña? Espero que muy bien. Mi semana fue complicadilla. Mucho jaleo a este lado de la frontera. Vine a leerte un poco, pero ya veo que también estuviste ocupada, como yo. Al menos te saludo y te doy las gracias por las cariñosas palabras que me dedicas cuando me escribes. Eres genial. Un abrazo enorme y hasta pronto.

Alatriste dijo...

Me alegró muchísimo contar con tu apoyo para la historia, pues valoro un montón tu opinión. Es genial leer tus críticas, así que gracias de corazón y es un honor que te gustara tanto la historia. Espero que estés muy bien y confío en leerte pronto por aquí. Un besazo, niña. Cuídate.