Mostrando entradas con la etiqueta relatos desde la puerta del infierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relatos desde la puerta del infierno. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de abril de 2009

Las cloacas de internet ( III y ultima parte)




Sandra por momentos parecía perder el Norte, cada vez que Andrea le contaba alguna cosa venía corriendo a comprobar si podía o no fiarse de lo que le decía, hacía tanto tiempo que no hablaba con Dani que todo le parecia extraño... unos dias le hablaba de planes de boda, otros de que la historia le estaba resultando ya cansada, otros la perseguía por los chats preguntandole por Dani porque hacia días que no hablaba con el... realmente la asturiana se sentía tan perdida que yo era su boya en altamar. Al final le aconseje que simplemente le siguiera la corriente... que no se creyera nada y sobre todo que no le diera coba, si no andaba mas que perdida.

Mi sorpresa llego una mañana cuando de nuevo un zumbido insistente se coló en mi ordenador, la lucecita naranja parpadeaba insistentemente y su nombre adornaba aquella ventana, pense que se habría equivocado, pero al abrir la ventana vi que no, que conscientemente ella habia intentado establecer comunicacion, pense que no perdía nada con contestarle y asi podía ser de más ayuda para Sandra, que pasaba por un mal momento familiar.

Andrea ese día me heló la sangre, y me hizo desconfiar para siempre de ellos, de golpe y porrazo me confiesa que todo lo que hasta aquel momento habiamos hablado era mentira, que ella no conocía a Dani, que jamas se habían visto, que el le daba miles de excusas cada vez que quedaban, que durante este tiempo nos había tenido engañadas porque le convenia para desenmascararlo, que había descubierto que todos los amigos de él con los que hablaba por msn eran una misma persona, Dani, que había podido hablar por lo menos con una persona que como ella había sido victima de sus mentiras....

Por un momento pense que a pesar de lo temprano que era, Andrea había bebido en exceso y no sabía lo que decía, le comente que tenía trabajo y que hablariamos en otro momento. Al padre de Sandra le diagnosticaron por aquel entonces un cancer de pulmon, que la tenía bastante apartada del msn, y eso le dejaba a Andrea la vía libre para torturarme con sus descabelladas teorías, me contaba que ya no se sentia enamorada desde hacía mucho tiempo, pero que le seguía el juego por miedo a su reacción. No entendía nada hasta que me comento que en el tiempo en que estuvo hablando con su hija ella le conto a que colegio iba, y que temía que le hiciera algo a la niña...

Durante dias le di vueltas a una situacion que cada vez se me escapaba mas de las manos, cada día me contaba una batallita que desdecía a muchas otras contadas en el pasado, mi demasiado buena memoria me estaba poniendo en guardia y me gritaba que me bajara del tranvia antes de que fuera demasiado tarde. Un día a pesar de que estaba no disponible, me escribio un texto larguisimo en la ventana, en el que me decia que tenía un hipotesis, Dani era un viejo verde y no se mostraba porque si no se le acababa la historia, estuve tentada de no contestarle, pero me envio la prueba irrefutable de que no mentia una grabacion de voz de un mensaje que Dani habia dejado en su movil.

Aquello empezo a colmar mi paciencia, puesto que era la voz de una persona joven, y no de una persona mayor y jubilada que ella pretendía hacerme creer. Por aquellos días Irina que andaba algo perdida me llamo por telefono para explicarme el porque de su ausencia, de paso le comente ligeramente la situacion y me rogo que saltara del puente o me iba a estallar. A pesar de las advertencias de la catalana decidi continuar un poco más. Todas las personas a las que Andrea bombardeaba con la historira nos comentabamos sus extravagancias y constatabamos una mentira detras de otra.

Una mañana tras la puesta en común, cuando una de mis amigas me confeso que hacía una semana que había hablado con Daniel y le había comentado que tenian planes de boda, perdi la poca paciencia que me quedaba y salte de avion sin paracaidas. Los elimine a los dos de mi msn, les di la oportunidad de ponerse en contacto conmigo por correo, pero no quería mas mentiras, estaba saturada de ellas y ya no me fiaba ni de mi propia sombra, todo me parecía sospechoso, me cuestionaba cualquier conversacion, con cualquier contacto... no era lógico el estado de ansiedad que se estaba apoderando de mi.

Andrea estalló en colera cuando se dio cuenta de que la había eliminado, y de que la mayoria de las chicas no respondian a sus llamadas telefonicas, ni contestaban al msn... empezó a poner frases ambiguas sin nombrarme hasta que se dio cuenta de que no servían de nada porque yo no podía leerlas. Lo que ella no sabía es que a mi me las dejaban todas escritas, porque si de algo me rodeo es de buenas personas. Hoy Andrea sigue jugando con sus mentiras, se ha sacado de la chistera dos nuevos novios ciberneticos, ella es divina de la muerte y los tiene a todos rendidos a sus pies. Da la casualidad de que todos sus amantes virtuales son de Madrid y alrededores, con todos puede quedar.

Y yo me pregunto, una persona que afirma haber sufrido tanto dentro de una relacion virtual de la que no sabe ni como deshacerse... comete dos veces el mismo error? queda con otra persona y la lleva a su casa a comer a los pocos días de conocerse?. A mi sinceramente con una historia como la que ella me quiso hacer creer se me quitarian las ganas de tontear con nadie que no tuviera la posibilidad de ver a diario. No cometeria dos veces el mismo error. Una vez más se hace realidad la máxima de que con una mentira se llega muy lejos, pero sin camino de vuelta.

Felizmente me baje del tranvia, poco a poco se van bajando mis amigas, y ella se va quedando sola y aislada, aun no he podido comprender como si Dani era un viejo verde, le mando a una amiga la fotografia de un grupo en el que estaba el. Sin decirme la chica en cuestion quien era el, lo adivine. Ella extrañada me dijo que como había sido capaz de reconocerlo, y le dije que por la foto del msn, probablemente estaba mas en la decada de los 40 que en la de los 30, pero eran los mismos rasgos.... Cada uno que saque sus conclusiones, a mi ya me da pereza hasta pensar, por fin aunque me siguen llegando algunas esquirlas perdidas, para mi la historia ha tocado a su fin






Safe Creative #0904303168255

lunes, 30 de marzo de 2009

Las cloacas de internet (II Parte)



El tener tantas mujeres a su alcance no parecía satisfacer su inmenso ego, puesto que tenía que privarse de las realmente le interesaban, las inteligentes posiblemente descubrirían su juego. Le atraía en exceso esa valenciana de corazón noble, pero le abrumaba su capacidad de deducción, su abstracción al leer entre líneas, esa dulzura que se adivinaba en sus mails, en cada comentario que hacia a los miles de pps que a diario recibía. Andrea empezó a confiar en ella y por ello las conversaciones a tres bandas empezaron a ser muy frecuentes, hasta que la madrileña se dio cuenta de que su marido virtual se estaba quedando prendado de su amiga, y es que tenía que reconocerlo, le daba cien vueltas, y podía hablar de literatura al mismo nivel que él, era capaz de escuchar sin impacientarse y eso lo acercaba a ella en exceso.

De esa forma me ví metida en una historia que no iba conmigo y que iba a terminar trayéndome un sinfín de sinsabores. Un sábado por la mañana Andrea había quedado para comer con Dani, yo me encontraba terminando un escrito en mi ordenador cuando, ella abrió mi ventana y empezó a zumbearme a sabiendas de cómo odio ese sonido estridente. Deje mi relato a mitad y me dispuse a contestarle, pero ella escribía compulsivamente, tenia que releer cada frase dos y tres veces porque no entendía su significado. Al final pude sacar en claro que Dani no había pasado a recogerla, que ese fin de semana a la niña no le tocaba ir con su padre, pero ante la insistencia del chatero de pasar juntos el fin de semana, lo había llamado para que se hiciera cargo de Carolina, y ahora llevaba más de dos horas de retraso y no lo localizaba en ningún sitio, ya había hablado con Irina por teléfono y yo era su siguiente y paciente victima.

Y de esa forma se gestó uno de los sábados mas angustiosos de mi vida, con ella colgada al msn, y zumbeando con insistencia a cada diez minutos y telefoneando cada hora. Tenía ganas de estrujar la garganta de Dani, porque mi sábado se estaba convirtiendo en una pesadilla y a saber en que juegos andaría metido él. Hacía tiempo que recelaba de esa perfección tan absoluta que desplegaba. A las nueve de la noche, Andrea me envió un mail para decirme que al final lo había localizado, que había tenido que cambiar los planes y le había escrito un mail que no sabía porque no había recibido. Pero ello lejos de tranquilizarla la puso más nerviosa todavía, al ver reproducidos en su amante virtual los mismo defectos de los que hacia gala su ex marido, Le invadió una sensación de desesperanza, pasaría el domingo también sola porque su orgullo le impedía telefonear a su todavía marido para recoger antes a Carolina.

Recibí la última llamada a las tres de la madrugada, y le supliqué que no llamara de nuevo porque iba a impacientar a mi marido, que esas no eran horas de llamar a las casas, y que intentara dormir que seguramente cuando el sol le acariciara el rostro vería las cosas de otra forma. Al fin logre dormir un rato, dándole vueltas a los cabos sueltos que tenía esa historia, que en aquellos momentos me parecían numerosos y graves. Intente hablar con ella al día siguiente y me encontré con su hermetismo cuando quise avisarle de los juegos de Dani, con una risita sarcástica me acusó de haberme enamorado de su chico y de no soportar que ella fuera la elegida, no podía entender nada, que había cambiado en aquellas horas, para que le hubiera dado un vuelco tan grande a los acontecimientos.

Había cerrado filas con Irina quien también estaba soportando como podía el mal humor del que Andrea hacía gala cada vez con más frecuencia, de nuestras conversaciones cada vez mas intimistas pudimos esclarecer que la mentira formaba parte de esta historia por ambas partes, que no solo Dani escondía muchisimas cosas, si no que Andrea nos contaba una versión distinta a cada una. Aquello supuso un duro golpe para mi, quizás porque en mis relaciones humanas solo exijo sinceridad, porque si una verdad es capaz de herir, una mentira es capaz de matar. Aún no se porque continué viviendo esta gran farsa sin destapar a ninguno de los protagonistas, a la espera de que alguno de los dos cometiera un fallo, pero pasaban los meses y los fallos no se producían, aunque por suerte él se percato del peligro que suponía para su coartada y se apartó de mi.

Andrea al no tener competencia se había relajado un poco, nos contaba con entusiasmo las atenciones que le prodigaba, lo cariñoso que era cuando pasaban juntos los fines de semana, lo caballeroso que era con su hija, siempre intentado incluirla en sus escapadas porque para el era importante que la niña se habituara a su presencia. Planeó un viaje a Barcelona para conocer a Irina, pero la relación de esta con Dani se había deteriorado tanto en los últimos meses que la catalana le ofreció su domicilio únicamente si el no la acompañaba, aquello la entristeció profundamente. Al final fue el quien no pudo viajar y allanó la senda entre las dos amigas.

El teléfono me despertó del aletargamiento en el que me había sumido después de una copiosa comida, dormían la siesta y yo disfrutaba de un buen libro sentada en el sofá, la voz de Irina me sobresaltó, lloraba y se ahogaba cuando intentaba hablar, intenté tranquilizarla, y cuando al fin pudo expresarse la sangre se me heló en las venas. Tal y como habíamos comentado los últimos meses algo cojeaba en esa mujer, como a la catalana le gustaba decir, le habían vendido una moto que no existía, y se había quedado sin el vehiculo y con una gran deuda. El paso de Andrea por Barcelona supuso el final de la amistad entre aquellas dos mujeres. Demasiadas mentiras puestas al descubierto de la forma más burda, y menos elegante posible.

Irina empezó a sospechar que esas mentiras iban mucho mas allá y que bajarse del tranvía en ese momento del trayecto posiblemente fuera lo más acertado, teniendo en cuenta su precaria salud, necesitaba tranquilidad y ninguno de sus amigos se la ofrecía. Hablo conmigo para comunicarme que iba a eliminar a casi todos del messenger y que agradecería que no diera información sobre ella, ni que le comentara nada de la parejita de tórtolos. Pero que sobre todo me andara con cuidado porque seguro que ahora intentarían encontrar otra cabeza de turco a la que martirizar.

No se equivocó en casi nada, ambos desplegaron un encanto desconocido, unas atenciones que me resultaron sospechosas, su intención averiguar cuanto sabía sobre Irina y de la visita que Andrea había hecho a Barcelona, me mantuve firme a mi promesa y me hice la tonta, acabe descubriendo que se me da mejor de lo que pensaba. Una mañana Dani me abrió una ventana, sus palabras fueron escuetas, lástima que no nos hayamos conocido en otro contexto, pero eres demasiado lista. La de vueltas que le habré dado a la frasecita , que preconizó un silencio que aún hoy dura. Antes de cerrar la única via de comunicación que le unía a mí sentenció, NO TODO ES ORO LO QUE RELUCE EN ANDREA, NO ME DEMONICES SOLO A MI. Aquello me dio mucho que pensar e intente apartarme de los dos, ahora que Irina me había dejado sola en el tranvía me pesaba en exceso la responsabilidad.

Con el paso de los meses y a pesar de que Andrea no se prodigaba seguí descubriendo mentiras, embrollos y sobre todo el precario estado mental en el que la madrileña parecía incurrir, perseguía por el chat a las amigas de las que se había separado por propia voluntad, les exigía ser escuchada cuando la historia carecía de pies y cabeza, y de nuevo y contra mi criterio me vi abocada a subirme de nuevo al tranvía que había abandonado para salvaguardar mi integridad física y mental, pero Sandra me necesitaba o se iba a volver loca con tanta persecución, me suplicaba que le aconsejara yo que sabía la historia de primera mano. Creí morir en el instante en que me suplicó que no la dejara sola ante aquella mujer que había perdido el norte. Muy a mi pesar le tuve que confesar que Andrea bebía y que vivía en un mundo inventado, que Dani quizás solo huía ahora de un engendro, porque a Andrea la situación se le había escapado de las manos, pero ni yo creía esa afirmación. Sabía que ella hacia años que se había dado a la bebida y que últimamente empinaba la botella mas de lo habitual, que había asustado a más de un contacto al ponerles la cámara en estado ebrio y haber caído de bruces, a pesar de haberme bajado del tranvía me seguían llegando noticias y no eran nada tranquilizadoras. Pero decidí apoyar Sandra en estos momentos que para ella estaban siendo muy duros.





Safe Creative #0903302887778


lunes, 23 de marzo de 2009

Las cloacas de internet ( I Parte)




Sumida en la oscuridad, miraba el reloj, ese que le mantenía fielmente encadenada a ese demonio que un dia encontró disfrazado de principe, no quería enfurecerlo, y por eso se había convertido en esclava del tiempo, siempre pendiente para que no sonara el móvil y le soltara un monton de improperios, que le desgarraban el alma y le hacían temblar todo el cuerpo cual hoja de papel en medio de un vendaval de viento.

Su vida empezó a dar bandazos hacía como dos años atras, su matrimonio de dieciseis años se había sumido en la rutina, ya a duras penas hablaban, y ella se había refugiado en internet, de algun sitio tenía que sacar el cariño que en casa le negaban. Se seguía poniendo wapa para el, única y exclusivamente para cuando llegara a casa, pero el parecía no darse cuenta, hacía tiempo que las palabras bonitas y románticas habían sido sustituidas por la mayor de las indiferencias, y le constaba que seguía amandola, pero no veía necesario exteriorizarlo y poco a poco fue matando esa pasión que ella todavía conservaba hacia él.
Cuanto mas distante se mantenia su marido, más horas pasaba ella delante del ordenador, empezó entrando a chats, allí se conocía a la más variopinta fauna, unos iban de legales, y otros de mentirosos compulsivos, todos maestros en regalarte los oidos con aquello que necesitas oir, su caracter desenfadado le había proporcionado un grupito de chateros fijos que se mantenían incondicionales a ella, casi todas mujeres, que buscaban risas y evadirse un poco de sus miserias diarias, poco más o menos lo que ella pretendia esconder, diciendo cuan maravilloso era su marido y cuan perfecta la relacion que mantenian.
Todavía no podía vislumbrar a quien pretendía convencer si a sus amigas ciberneticas o a ella misma, poco a poco su vida se centro única y exclusivamente en su mundo virtual, comenzó a desatender el cuidado de su hija de diez años y a su marido que llegado a ese punto se dio cuenta de la importancia de mantener el amor a diario, e intento la reconquista del territorio perdido, por esos días vio su mentira convertida en una de las realidades más hermosas, parecía que habían vuelto de nuevo al noviazgo, a esa permanente luna de miel que constituyeron los dos primeros años de su matrimonio. Pero no era así totalmente porque tenia adicción a la red, a ese espacio en el que podia vivir la realidad que a ella le apeteciera, donde se había creado un mundo paralelo solo para ella, y que compartía con sus amigas de chat.

Ese micromundo se le empezo a quedar pequeño, y lo compensaba entrando cada vez más temprano, cuando sabía que sus amigas no estaban todavia, a veces cambiaba de nik, para que si alguna se adelantaba no se diera cuenta de sus flirteos, y asi conocio a Dany, estaba intentando ligar con una chatera que lo ignoraba, ella no se pudo resistir y le envio un privado aconsejandole tecnicas de ligue... aparentemente el chaval andaba algo perdido o eso creia ella. Ante tanto despliegue de atenciones el chico cambio de estrategía y dejo de importarle la muchacha indiferente y centro todo su abanico en ella, era una víctima mucho más asequible.
Si hubiera estado atenta y con los cinco sentidos puestos, su maniobra no le habría pasado desapercibida, pero se sentía falta de cariño, necesitaba que le recordaran lo bella que seguía siendo, que era una mujer apetecible a sus casi cuarenta años, que todavía podía gustar a un hombre. Su marido cada día estaba más irascible, le prohibía que se conectara a internet, le quitaba los cables, le demandaba toda su atención a cambio de un poco de sexo una vez a la semana y una conversación banal que no le llenaba. Que estaba haciendo con su vida, quería pasarse lo que le quedara al lado de una persona por la que ya no sentía nada, que ya no la hacía vibrar cuando hacían el amor, sentía repulsion cada vez que se abandonaba, cada vez que el la penetraba, como no podía someterla en la vida diaria, la trataba como una fulana, la vejaba y las relaciones intimas se fueron convirtiendo en un hastío para ella, en un mal trago que afrontaba bebiendo.
Y en ese ambiente rutinario y funesto y llegó Dani, y le ofreció una conversación inteligente sobre infinidad de temas, compartían una pasion común la lectura, aunque si era sincera, lo suyo no era pasión si no mas bien evasión, la lectura le permitia vivir vidas que no podía ni haber imaginado y de esa manera huía de la que le había tocado vivir a ella. Para Dani si era una autentica pasión y era un verdadero entendido, pero en cualquiera de los temas que tocaran, era unos cuatro años más joven que ella, y se pasaban horas hablando por el privado del chat hasta que intercambiaron los messenger. Maquiaveleando, consiguió que todo su grupito se intercambiara la direccion de correo electronico, le gustaba ser protagonista absoluta y era momento de cambiar de aires.

Poco a poco se hicieron las presentaciones y se dio cuenta de que tenía rivales, amigas mucho más inteligentes que ella, que sabian mucho más de cualquier tema que Dani tocara, y vió peligrar su exclusividad en el corazon del chatero. Comenzo a urdir un plan para conseguir un poco mas de intimidad, y alejarlo de todas aquellas que pudieran suponer una rivalidad, sin que el se diera cuenta. Dani estaba encantado y ella como loca de tenerlo solo para ella, mientras su vida diaria hacia aguas por todos los lados, su vida virtual iba viento en popa, se habia agenciado un marido, una cuñada, una hija y una buena corte de amigas que le hacían la vida más comoda y placentera.

Estaba comprando la amistad de las personas que tenía en su entorno virtual sobre una base muy poco sólida, la mentira. Dani se deshacia en atenciones, le dedicaba practicamente todo su tiempo, saludaba de pasada a sus otras amigas virtuales, aunque hubiera querido cruzar alguna conversacion sobre literatura con alguna de ellas, y con otras sobre pintura, pero Andrea se sentía celosa y no quería que sufriera, bastante tenía con un marido indiferente que la sometia sexualmente. El a cambio le regalaba palabras de cariño, conversaciones amenas y poco a poco iba consiguiendo someterla a su voluntad, pero sin que ella se diera cuenta, si su marido supiera algo de sicología femenina la tendría rendida a sus pies, como el la tenía.


Andrea se sentía fascinada ante aquel joven que la adoraba, que disfrutaba con su compañía y empezó a cometer más errores, como desnudarse delante de la webcam para que el admirara su cuerpo, poner fotografías suyas ligera de ropa, decirle cuanto lo amaba cuando el ningún momento había hablado de amor. Le dio tantas pistas que ahora el ya sabía que era lo que ella necesitaba, la tendría rendida a sus pies como una muñequita desválida. Poco a poco se fue metiendo tanto en su vida y en la de su hija que ella vio a su marido como un estorbo, y decidió separarse. Dar por concluida una vida matrimonial que ya la asqueba en exceso, y comenzar su vida al lado de alguien cuatro años más joven que ella, guapo, culto, con buena posicion. Se imaginaba su vida en su chalet, viviendo comodamente, sin reparar en gastos, sin pensar que su hija tendría que cambiar de colegio y de amistades, por primera vez solo pensaba en ella y solo queria pensar en su felicidad.
Le dijo a su marido que se fuera de casa , que en breve le presentaria los papeles del divorcio. Dani se frotaba las manos de satisfacción, estaba siendo mucho más sencillo de lo que jamás había imaginado, tenía una mujer con la que hablar, que se había enamorado de él a través de una fotografía que ni siquera era suya, que se creía todo cuanto él le contaba, y realmente ni disfrutaba de tan buena posición social, ni vivía en un chalet, ni tenía un trabajo tan bien remunerado, ni estaba enamorado de ella, tenía a muchas como Andrea distribuidas por la red, cada una lo conocia con un nombre distinto, pero una misma realidad, no podia urdir una historia para cada uno de sus ligues cuando probablemente no se conocieran nunca. De esa forma veía mujeres desnudas a discreción, se sentía querido y amado, y salía de su misera vida, en una cochambrosa casa, trabajando solo cuando le salía algun trabajillo de baja estofa. Momento que aprovechaba para decirles a sus novias que tenía un viaje de negocios y que se conectaria en cuanto pudiera.
Había pasado tanto tiempo sin trabajo que había podido dedicarse a su autentica pasión la lectura, de ahi había sacado una exquisita educacion, y mil y una forma de reaccionar ante situaciones adversas, fueran cuales fueran ya la habían vivido antes cualesquiera de los personajes de las historias que había devorado con fruición. El dia que consiguió un ordenador que una empresa iba a retirar, se puso a manipularlo, pirateo internet, y paso tantas horas escudriñando ese medio que se había convertido en un autentico hacker, para conseguir su direccion de ip se tenían que deshacer tantos bucles que era casi imposible llegar hasta el, ni siquiera se llamaba Dani, lo único realmente cierto es que vivía en Madrid. Todo lo demás era una gran mentira estructurada de forma más que creible y altamente atractiva, a tenor de la gran cantidad de mujeres que habían sucumbido a sus encantos...





Safe Creative #0903242814124


martes, 10 de marzo de 2009

La vida en un par de segundos




Tenía la mirada perdida, los ojos desorbitados con la mirada fija en el televisor, pero hacia horas que no oía, ni veia lo que estaban emitiendo. Hacía años que se habia prohibido ver los noticiarios, desde que su vida sufrió aquel cambio tan radical, que le arrebato la adolescencia para sumirla en un mundo de sombras y desesperación del que había salido luchando contra monstruos invisibles que la acosaban en sueños y pesadillas a plena luz del día.




Cuando miraba atrás quizás lo que mas le dolía era la pérdida del candor, la dulzura y de esa sonrisa abierta que le iluminaba el rostro, y todo aquello se lo arrebató aquel individuo una tarde que volvía sola a casa. Su aspecto era tan normal, parecía buena persona, nunca imaginó que tras esa fachada bonachona, pudiera esconderse un ser tan ruin que no se estremeciera con los llantos ni los gritos de sus victimas casi todas adolescentes como ella, casi todas unas niñas felices que habían sido arrancadas de la inocencia de la infancia para lanzarlas de golpe a un mundo de adultos con más sombras que luces.




De aquello le quedaban secuelas, la mayoria síquicas pero tambien alguna física, durante todos esos años había intentado relegar ese recuerdo a un rincon de su mente, no podia olvidarlo, esas cosas no se olvidan nunca, pero si podia esconderlo bajo siete llaves para que nadie tuviera acceso a un secreto que le quemaba el alma y le había endurecido el carácter hasta lo impensable. Lejos de lo que pudieran pensar sicologos y médicos, ella había podido hacer vida normal, le había costado mucho volver a confiar en el genero masculino, años de aislamiento, de ser cortante cual filo de navaja, pero poco a poco y luchando contra sus propios fantasmas había logrado ser una persona normal, con un pasado oscuro.




Su marido era su principal apoyo, sabía lo esencial que habia sido agredida sexualmente. Todavia recordaba el día en que le tuvo que confesar entre sollozos que tendria que tener paciencia en ese terreno, que le iba a costar abrirse, que para ella no iba a ser nada fácil, que a pesar de la edad que tenía no había permitido que ningún hombre más le pusiera la mano encima, pero que iba siendo hora de superar viejos temores y de enterrar muertos vivientes. Ella siempre había sabido que aquel hombre era especial, tuvo una paciencia infinita, no forzó nada y con los años había conseguido que incluso ella disfrutara de sus encuentros sexuales y algo inimaginable que los propiciara. Despues de 20 años juntos a ella le apetecia jugar y sentirse mujer entre sus brazos.




Todo parecía sonreirle, hasta aquella tarde en que su marido no habia podido ir a comer a casa y para mitigar un poco esa soledad habia encendido la pantalla del televisor, y la primera imagen que vio fue la de él, la del monstruo que le había atormentado durante años, y que creía olvidado para siempre, era una imagen de archivo, despues salió una imagen de ahora cuando lo transportaban en coche a prision. Sintió un odio tremendo hacia él, por primera vez desde hacía años comprobo que si lo tuviera cerca sería capaz hasta de matar, pero no solo a él, si no a todos aquellos que desoyendo los informes siquiatricos iban a dejarlo en libertad.




Cuando fue consciente de lo que significaban aquellas palabras, un escalofrio recorrió su espalda, ella ya no vivía en Barcelona, se había trasladado lejos de alli, quizás huyendo de los recuerdos que la acechaban a cada paso, pero alli en su ciudad seguían habiendo niñas desprotegidas, que podian correr su misma suerte... no daba crédito a lo que escuchaba, como podían dejar en libertad a un hombre que no estaba reinsertado, que se consideraba a si mismo un enfermo, un hombre que habia confesado que si lo dejaban libre volveria a hacerlo.




Cada palabra se clavaba en ella como un dardo envenenado, quitandole las fuerzas, abocandola de nuevo al abismo, uno que creía cerrado y que se volvía a cernir sobre ella, le dió un ataque de pánico y marcó el número de su marido, no sabía muy bien que hacia. Cuando la cálida voz de su compañero la invadió irrumpió en sollozos, algo alarmó al que habia compartido su vida durante las ultimas dos décadas. Corrió a casa y la encontró encorvada sobre sus rodillas, mojada con sus propias lágrimas, con el televisor encendido y con unos cuantos años más de golpe.




La conocía lo suficiente como para no forzarla a romper su silencio, cuando estuviera preparada le contaria que habia provocado ese ataque de ansiedad. La abrazó y le susurró palabras dulces para contrarrestar el pánico que le inundaba la mirada, ella se abandonó a sus caricias y sólo fue capaz de pronunciar ha vuelto, la pesadilla vuelve a comenzar con otras protagonistas. Esas pocas palabras le revelarón que había convulsionado de tal forma su alma. Temió que ese largo camino recorrido juntos hubiera muerto en tan solo unos minutos.




Todavia se encontraba pérdida pero se abrazó a su marido buscando su cobijo, su proteccion, por momentos se sentía como aquella niña desválida momentos despues de la agresión. El veló toda la noche sus sueños sumidos en una gran agitación, con lloros, sùplicas y gritos, tan solo se atrevió a acariciarle la cabeza, tenía que sacar esos fantasmas fuera de ella, tenía que recobrar la determinacion de luchar.




El día amaneció mas tranquilo había recobrado su confianza, habia vuelto a enterrar fantasmas, se habia propuesto luchar para que no hiciera daño a nadie mas... se levantaba de nuevo cual ave fenix despues de comprobar que por más cerrojos que le pongas a algo sigue latente en algún rincon y puede salir de nuevo a la superficie abriendo heridas ya cerradas y haciendolas sangrar de nuevo .






Safe Creative #0903102723139

martes, 24 de febrero de 2009

El devorador vacio de la soledad






Como cada mañana, sonaron unos golpes suaves en la puerta de su dormitorio, su madre la despertaba para ir al colegio. Empezaba para ella un día más, una pesadilla que llevaba arrastrando desde el primer día que piso la escuela hacía ya algunos años, pero que ahora había minado en demasía su autoestima. Por más que lo intentaba no alcanzaba a entender la animadversión que sentían hacia ella sus compañeras, el porque la convertían en el blanco de todas sus burlas, de toda suerte de insultos, algunos de los cuales ya le daban hasta risa.



Pero algo había cambiado ese trimestre, su clase era mayoritariamente femenina, los pocos chicos se defendían como podían de aquellas harpías de lengua afilada. El maestro a fin de ilustrar el tema que estaban dando había solicitado fotos que ilustraran las fiestas de la barriada en la que estaba ubicado el colegio, para ella era fácil, sus padres se habian criado en esa zona y la abuela las tenía a montones. Fue la que más fotos aportó a la exposición, pero allí mismo empezó su viacrucis, en una de las fotos se podia ver a su madre vestida con el traje regional de Valencia, un precioso vestido de fallera, que realzaba su entonces esbelta figura.



Las chicas pillaron su punto débil y hurgaron en él a conciencia, el que la llamaran pija y le hicieran el vacio, parecía no afectarle ya, pero el que le dijeran que terminaría tan gorda como su madre con cara de asco le dolía en exceso, si ella había cogido tanto peso se debía a un problema de tiroides y no parecia no darle ninguna importancia, de ello no daba muestras de tener complejos y vestía dentro de sus posibilidades con lo que le gustaba. No recordaba que día había dejado de quererse, que día se había diluido su percepción de la realidad. No se puede decir que fuera guapa, o al menos ella no lo consideraba así, pero si era rubía y tenía unos preciosos ojos azules y estaba delgadisima quizás incluso demasiado, pero eso no preocupaba a su entorno porque comía todo lo que le apetecía y era golosa en exceso, quizás por ello los insultos de sus compañeras hicieron mella en ella.



A sus escasos siete años había descubierto que la imagen era muy importante, si ella sufría un cambio como el de su madre sería su final, ese miedo terrorífico y el hecho de sentirse tan sola, la abocaron a un camino sin retorno, comenzó a frecuentrar la compañía de ana y mía, posiblemente más peligrosa que cada una por separado. Le resultaba dificil por no decir imposible burlar la vigilancia férrea de su madre a la hora de las comidas, pero era fácil esconderla cuando se encontraba en la escuela. Por ese motivo, empezaba siempre el día con mía, los desayunos en su casa eran completos, y ella lo tomaba en compañía de su hermana pequeña sin rechistar, al llegar al cole y antes de entrar en el aula, pasaba por el baño y vaciaba su estomago.

De esa forma se enfrentaba a dos horas de clase y luego entraba ana en escena, siempre había compartido el almuerzo con sus compañeros, su madre era una excelente repostera, pero ahora sencillamente se las ingeniaba, para que no quedara nada en su bolsa y sin probar bocado, no le resultaba dificil, de vuelta a las clases y a esperar un nuevo suplicio en forma de suculento plato cocinado, las tripas le arañaban, pero era incapaz de comer nada, si lo hacia los remordimientos no la dejaban disfrutar de las suculencias que desfilaban ante sus ojos, asi que la escondia en sus bolsillos repletos de bolsas, allí vertía la comida y la vaciaba en las papeleras, su plan funcionaba a las mil maravillas.

Llevaba asi varios meses, su pérdida de peso empezaba a ser preocupante, su debilidad era extrema, y una mancha negroazulada se extendia por debajo de unos ojos carentes de brillo, se le había agriado el cáracter de por si risueño, y levantarse de la cama empezaba a ser un suplicio, nada de esto escapaba a los avezados ojos de su madre que con preocupación consultaba a cuanto especialista conocía. La cosa se puso fea, cuando empezo a sangrar por la nariz. Los médicos consultados no se explicaban el cambio que había experimentado la chiquilla en poco tiempo, le sugirieron que consultara con un sicologo, aunque la niña fuera reacia, quizás pudieran enfocar hacía donde dirigir las exploraciones.

Se había convertido casi una muñeca de cristal, frágil a simple vista pero su carácter se había endurecido, su aspecto era la salvaguarda contra los insultos de las niñas con las que compartía juegos, cuanto más se deterioraba su imagen más la aceptaban en su entorno. A la sicologa no le fue fácil lograr que la niña confiara en ella, poco a poco con paciencia y unos cuentos en los que mezclaba la ficcion con la autobiografía consiguió que le abriera las puertas de sus preocupaciones, un escalofrio recorrio su espalda al escuchar lo que la pequeña relataba con un frialdad absoluta y utilizando la tercera persona, como si nada tuviera que ver con ella.



Su vida cambio radicalmente, dejo de ir a la escuela para someterse a todo tipo de examenes que revelaron una anorexia galopante, ana y mía se habían cebado en su menudo cuerpo, jugando al escondite con los facultativos durante meses, enmascarando sintomas. La internaron en un centro donde niñas como ella luchaban por sobrevivir, por aprender a comer, por recuperar su autoestima y la objetividad. El camino de la recuperación no fue fácil, y sobrellevarlo sola con su tierna edad menos, temía coger peso y que le hicieran el vacio de nuevo, temía el momento de enfrentarse de nuevo a los insultos. Un equipo de sicologos la preparaban a diario, explicandole que la obesidad que sufría su madre era poco probable que le pudiera afectar a ella a no ser que desarrollara la enfermedad, y que en ese caso no comer no era la solución, porque aún asi no bajaria de peso, se trataba de una disfuncion del organismo.


Poco a poco sus mensajes fueron calando en ella, comenzó a comer poco a poco, pero mía se resistía a abandonar su presa, y le costaba mucho esfuerzo mantener en su débil cuerpo las pequeñas cantidades que le preparaban, conforme fue concienciandose y recuperandose le permitieron ver a sus padres, era un premio que a ella le sabía a gloria y le daba fuerzas para enfrentarse a los cambios que su cuerpo estaba experimentando de nuevo y a la dureza de las terapias.

Tras dos meses de angustía estuvo preparada para volver a casa, pero no tanto para enfrentarse a sus harpías compañeras, pero decidió hacer frente a la situacion como mejor pudo, los golpes de mamá sonaron de nuevo en la puerta, cuanto los había echado de menos, se desperezó, salto de la cama, miro su armario, eligio una falda vaquera un suerter azul cielo, para resaltar de nuevo el brillo de sus ojos y salió dispuesta a comerse el mundo. Al llegar a clase los chicos se volcaron en ella, las chicas se dividieron, la calma parecio reinar durante un par de días en los que volvio a notar el vacio, pero los insultos habían cesado. En ello había influido la amenza de la directora de expulsar del centro a quien se atreviera a perseguir verbalmente a la niña.

Habían pasado tres años de aquello, tres largos años, en los que fue calando en algunas de sus compañeras y sentia el apoyo incondicional de los muchachos, durante ese tiempo, no había vuelto a pensar en ana ni en mía, se veía estupenda al espejo, pero los sueños duran poco y las pesadillas se eternizan y habían vuelto a la carga, de nuevo los insultos se cebaron y el fantasma de la gordura se cernía sobre ella, había hecho intentos de dejar de comer de nuevo, sin embargo esta vez contaba con aliados que hicieron frente comun con ella y le impidieron cometer de nuevo esa tontería, solo había ocho chicos en la clase, pero fueron suficientes para infundirle el suficiente valor para afrontar el día a día sin tener en cuenta ese fantasma que podía no llegar a afectarle nunca.

Tan solo dos meses antes la sonrisa se había borrado de su rostro, ahora comprendía que la envidia era mala consejera y que sus compañeras se habían rendido a sus pies por no poder disfrutar de lo que ella tenía, aprendió que lo importante era quererse a si misma fuera delgada o gordita, que solo de esa forma los demás terminarian aceptandola, y que el universo femenino en torno a los diez u once años no se limitaba a esas doce malcriadas que poblaban su colegio. Comprendió que debía sobrevivir en ese terreno hostil, que ello la haría mas fuerte y comenzó a establecer lazos en otros ambientes, asombrándose de la cantidad de amigas que podía llegar a tener, el ser constante le sirvió para darse cuenta de que la solucion a sus problemas no estaba en refugiarse en los brazos de ana y mía, si no más bien en huir de ellos.



Safe Creative #0902242633056

lunes, 16 de febrero de 2009

El ocaso de la crisalida





Caia la tarde, por la estrecha ventana de su habitacion se colaba el postrer rayo de sol, anunciando el reinado de las sombras. La estancia estaba fría, solitaria, en el centro de la cama una muchacha se mecia abrazada a sus rodillas, con la mirada perdida. Todas las tardes se repetia el mismo ritual, el frio se colaba por la rendija, las sombras se adueñaban de la habitacion, y ella seguía meciendose con su mente bien lejos anclada en un pasado multicolor que se le antojaba lejano.




Se preguntaba en que momento se habia convertido en aquella mujer fría como un tempano de hielo y dura como el acero, incapaz de exteriorizar sentimientos, incapaz de conmoverse ante las cosas mas sencillas de la vida, había sido un proceso largo, un sinfin de caidas y un golpe certero, al final el corazon se endurecio, se creo una coraza, y vivia atrapada dentro de ella. Y la vida transcurría entre la frialdad y la sobriedad, entre la infelicidad y el llanto, nadie mas le haría daño, pero su vida dejo de tener sentido.




Cuando las sombras se apoderaban de la estancia, volaba a un tiempo no muy lejano donde era una mariposa de vivos colores, cridanera, extravertida. Otra mujer muy distinta, todo corazon, todo sentimiento, risueña, parlanchina, con un sinfin de amigos revoloteando a su alrededor. A su alrededor todo eran risas, era el alma de cualquier fiesta, cuan distinto era todo ahora, se había encerrado dentro de si misma, buscando reparar sus maltrechas alas, buscando consuelo para su alma y solo había encontrado mas sufrimiento, creando un monstruo que la anulaba.




Cuando las sedas de sus alas se desgarraron aquella tarde, supo que había muerto en vida, no sería capaz de confiar en nadie mas, noto crecer unas gruesas paredes que la aislaban de los sentimientos, la tristeza se instalo en sus ojos, y solo la fuerte determinacion de seguir viva, y de luchar por superar ese golpe, la llevaron a trazar su camino, y ahi estaba años despues, sin atreverse a salir de la coraza que había levantado, sin poder expresar emociones, solo una frialdad constante que helaba con solo una mirada.




El tiempo corría en su contra, el frio monstruo se apoderaba de ella, ya no se reconocia en el espejo, su mirada habia perdido brillo, una mascara cubria todo su rostro antaño tan calido, su voz habia perdido la dulzura de aquellos días, la risa no resonaba en su pequeña habitacion, su burbuja era cada dia más y más grande, y fuerte. Ella se habia hecho cargo de la situacion cuando abandono su alma a la deriva y ahora gobernaba el timon con dureza, con odio.




Las alas de la mariposa se negaban a crecer y sanar y se sentia prisionera de una situacion ideada por ella misma para sobrevivir al dolor, pero este se habia hecho fuerte, le impedía pensar, buscar soluciones menos agresivas. Los amigos antaño siempre prestos se habían reducido a un grupo menos numeroso que la veía languidecer sin poder evitar esa caida dia tras día, se mantenían a su lado, estimulando una reaccion que tardaba en llegar.




Una tarde como otras tantas, en la penumbra de aquella habitacion ahora gris y carente de color, se pregunto como seria la vida fuera de la coraza, si no merecería la pena luchar por derribar esos muros, y hacer una proteccion menos opaca, más flexible, pero ella siempre truncaba sus iniciativas, no quería perder ese alma que por entero le pertenecía, que tenia salvo momentos de excesiva lucidez como aquellos rendida a sus pies.




Tomó una determinacion, era hora de que tomara de nuevo las riendas de su vida, era hora de salir de aquella caverna y poner un poco de color a su día a día, necesitaba ayuda, aunque no sabía de donde le vendría lo mas seguro que de alguien que todavía no conociera, pero debía plantear batalla, volver a ponerla en su lugar, que solo tuviera acceso cuando la situacion le sobrepasara... por primera vez en años una sonrisa ilumino su cara, le volverian a crecer las alas, quiza menos vistosas, quiza menos cridaneras, pero igualmente hermosas.



Safe Creative #0902182582032

domingo, 8 de febrero de 2009

Mi negro angel guardian



Sentia su presencia como cada noche, tan cerca que su aliento chocaba contra mi nuca, siempre dos pasos por detrás de mi, dandome su proteccion tal y como prometio el unico día que oí realmente su voz, las otras palabras susurradas al oido en momentos de duermevela estaban guardadas en algun rincon de mi subconsciente y brotaban como retazos de una vida pasada en mis sueños.

La primera vez que sintio su presencia, no le vio el rostro, se situó a su lado y le acarició la cabeza con vehemencia, pero no adelantemos acontecimientos. Nací como muchos niños en el seno de una familía desestructurada, con un padre alcoholico y una madre molida a palos que no se amaba a si misma ni era capaz de amar a nadie, me presente por sorpresa y sin que ninguno de los dos me desease, en ese contexto mi infancia no fue nada fácil, más bien fue un infierno.

Tenía solo cuatro años cuando mi padre volvió un día de la calle completamente ebrio y rojo de ira, entró en casa gritando el nombre de mamá, que como siempre estaba en la calle, ella decía que trabajando, hoy tengo mis serias dudas, creo que huía de su miserable vida, y de aquel antro que era nuestra casa y que la asfixiaba por momentos. Me crucé en el camino de mi padre accidentalmente y empezó a preguntarme a gritos donde se había metido mi madre, pero yo no lo sabía. La respuesta no era la que esperaba y me llovió una tunda de palos, que me dejo el cuerpo marcado y serias dificultades para respirar.

Cuando mi madre regreso a cadsa, ella ya estaba a mi lado, acariciando mi pegajoso pelo, lleno de manchones de sangre, y me susurraba al oido, no temas, todavía no vine a buscarte, un día te acogere en mis calidos brazos y te envolveran todos los colores del arco iris, aspiraras un aroma indescriptible, te acunara un remanso de paz y dejaras de sufrir. Por primera vez senti algo de calor en mi madre que se deshizo en un mar de lágrimas y cogio mi pequeño cuerpo en brazos para llevarme al hospital, con ella pegada a los talones. Cuantas veces había hecho mi madre ese mismo camino con la cara y el cuerpo lleno de moratones, pero hoy llevaba un pequeño bulto ensangrentado en brazos.

Durante los días que estuve en el hospital, fue mi única compañera, mi madre iba y venía de la comisaria al hospital, y en el trayecto que lo separaba se ensimismaba durante horas, perdiendose entre callejas por no pensar en que se había convertido su vida, y en que estaba convirtiendo la mía por su cobardía. El día que me dieron el alta ella se aparto de mi lecho, sentí su presencia de vez en cuando y un escalofrio recorría mi espalda, pero no podía mas que estarle agradecida.

Nos volvimos a ver once años después, mi madre no tuvo nunca el valor de abandonar a mi padre, yo aprendi a mantenerme fuera de su alcance, y el descargaba su furia animal contra el cuerpo menudo y maltrecho de mi madre, me sentía impotente, pero nada podía hacer por ella, más que insuflarle el valor necesario para empezar de nuevo, pero no quería ni oir hablar de ello.

Otra noche, otro portazo, y otra tanda de gritos desesperados y de golpes sonando en carne, pero ese día a la bestia se le fue la mano, y cuando acabó de descargar su furía, y salio de casa para seguir bebiendo, el rostro de mamá estaba frio encima de la desgastada alfombra del salón. Sali de mi escondite y me agache sobre su cuerpo mientras sollozaba un inuaudible, porque mamá, porque no tuviste el valor de volver a empezar.

Sentí su fría mano sobre mi hombro, me gire y alli estaba ella, con su palido rostro, de una belleza sin igual, no era tal y como la representan en los libros, ni en los cuadros, vestía completamente de negro, y su melena azabache le cubría gran parte de la espalda. Se sentó a mi lado y murmuro una promesa: _ No temas nunca estarás sola, yo te seguiré protegiendo, como lo he hecho durante años_. Cargó a mamá en brazos, su destrozada alma le arrancó una lagrima que se enfrió en su mejilla y partió dejandome una caricia en el rostro y un frio enorme en el alma.

Me llevaron a una casa de acogida, y alli pase tres años, hasta que cumplí la mayoría de edad, ella iba y venía, tenia periodos de inactividad y otros de freneticas idas y venidas que la dejaban exhausta y con una mirada triste y huidiza, se desplazaba de un lugar a otro con una rapidez inusual, y volvia siempre a mi lado, a lo que creo que se había convertido en su refugio. Cumpli dieciocho años y me creía la mujer mas afortunada de la tierra, tenía que abandonar la que había sido mi casa durante los ultimos años, pero tenía un trabajo y un hombre que me quería o eso deseaba en mi fuero interno.

Me instalé con el en un pequeño apartamento, gris, sucio, y con poca vida, con mucho trabajo y gastando lo minimo, conseguí adecentarlo, las paredes renacieron con una capa de colores palidos bien escogidos, se veía limpio, coqueto, pero a la medida de nuestras posibilidades que no eran muchas. Un buen día él perdió su trabajo y comenzó a beber, al principio no le di importancia, pero cada día llegaba mas tarde y más bebido. Dejé de ser su princesa para convertirme en la fuente de todos sus problemas, y en su chivo expiatorio, en un muñeco contra el que descargar su ira. Y ella siempre silenciosa me acogía en sus brazos despues de cada paliza... me infundió el valor que yo no fui capaz de darle a mi madre, o puede ser que no deseaba que la historia se repitiera en mis carnes.
Salí de casa con mis escasas pertenencias, pare en la comisaria más cercana, y denuncie al que hasta hacía dos horas había sido mi pareja, dos años de gritos y palizas continuadas terminaban en ese instante... pedi una casa de acogida en otra provincia, comenzaria de nuevo, lejos de él, de sus falsas promesas, de sus te quiero falsos, de sus caricias y sus lloros despues de molerme a palos... no quería que ella, me cargara con una lágrima en los ojos como a mi madre...

Desde ese día en que marche lejos de la tierra que me había visto nacer, ella guarda celosamente mi secreto, y me acompaña cada noche, en un ritual de dos horas de meditación tras las cuales si su trabajo no ha concluido marcha con una sonrisa en su palido rostro... otras noches vela mis sueños y ahuyenta las pesadillas que me acompañan a diario desde que era una niña , una bestía moliendo a palos a un ser indefenso




Safe Creative #0902182582049