miércoles, 20 de mayo de 2009

Caminando entre brumas


Por más que eche la vista atrás no consigo entrever el instante en que comenzo ese borrado paulatino de tus recuerdos. Hasta ese momento hacias gala de una memoria envidiable y lo considerabas tu mayor logro, te vanagloriabas de ella, y era el mejor legado que nos podías proporcionar. Nunca te consideraste inteligente, eras un hombre de campo, en tu infancia y posteriormente en tu juventud escaseaba la comida y tuviste que dejar la escuela para ayudar al sostenimiento de una familia en la que eras el único varon junto a tu padre. Siempre te sentiste orgulloso de haber servido a su muerte de alivio a tu madre y por eso a pesar de tener novia desde hacia tiempo, postergaste tu matrimonio hasta que tus hermanas estuvieron casadas y tu madre sin cargas.
Apacible como pocos, veias pasar la vida por tu lado sin apenas incidir en ella, no eras un luchador mas bien te conformabas con lo que ella te quisiera dar, sin exigir nada. Una vida de duro trabajo labrando la tierra, esa tierra de la que te enamoraste y era la niña de tus ojos, que trabajabas con ahinco para sacarle los máximos frutos con que alimentar a la familia que formaste. Te levantabas antes que el sol intentando ganarle una carrera, de la que solo tu y el conociais las reglas, cuando el cielo se teñía de naranjas y rojos intensos regresabas a casa con una sonrisa enigmatica en tus labios que pocos sabían comprender.

Pero un día ese mecanismo de relojeria alojado en tu mente empezó a fallar, primero fueron cosas sin importancia, casi imperceptibles, creo que no nos dimos cuenta de que algo empezaba a fallar hasta que no supiste volver a casa. Te desorientaste en calles que llevabas años pisando, que día a día pateabas para las cosas mas elementales, como ir a comprar el pan, o recoger a tu nieto del colegio. Se encendieron todas las alarmas, la joya de la corona empezaba a perder el brillo del que tanto te habías vanagloriado.

El diagnostico nos confirmó que habías entrado en la espiral del olvido, en ese camino de no retorno en el que los recuerdos caminan primero entre brumas, para desaparecer en el camino tortuoso del olvido, para no volver más. Comenzó en ese momento una lucha contra la devastadora enfermedad que nos llevo a escolarizarte de nuevo como tu decias orgulloso, vuelvo al colegio para aprender, solo que en esa escuela no había niños, solo personas que como tu iban deshojando su sempieterna flor del olvido.

Tus esmeraldas adquirieron un brillo especial y parecia que le ibamos ganando la batalla a ese señor adusto con nombre alemán dispuesto a despojarte de la vida y convertirte en algo tan inerte como piedra en un camino.... pero llego un momento en que no pudimos refrenar más el avance, se libraba otra batalla que no pudimos vencer y tus ojos fueron perdiendo fulgor, se fueron tornando grises, en tu rostro reinaba una sonrisa infantil que nos regalabas cuando no eras capaz de comprender lo que te deciamos.... Constatar dia a dia el curso de la enfermedad diezmaba nuestras fuerzas, nada podiamos contra el avance inexorable del vacio, de la nada, de esas lagunas que se creaban en tu mente, impidiendote reconocer a tus hijos, o algo tan hermoso para ti como tus nietos.

Hoy nada queda de ese hombre afable y cariñoso, las rabietas por no conseguir lo que deseas en cada momento te han convertido en un niño malcriado, es dificil contener tu enfado cuando se te niegan cosas que de tener tu mente intacta jamas pedirias o harias. Te miramos con un cariño infinito, tu pides nuestra atencion y nuestro cariño, y tienes a tus hijos volcados en tu cuidado, te tratan como a un niño pequeño, acariciandote, hablandote suavemente, buscando tranquilizarte en los pocos momentos de luz que todavia conserva tu mente, cada día mas escasos.

Se va apagando lentamente y con suavidad la persona que fuiste, ejemplar, trabajador, hoy en esa cama del hospital sigues luchando contra dos enfermedades, una te devora la mente, la otra el cuerpo, y sin embargo nos regalas una sonrisa cuando nos ves, unos días ausente, agradeces que te visitemos pero no nos reconoces, otros dias sincera tu mente te permite descubrir en nuestros rostros a tus seres queridos. El tiempo pasa inexorablemente para todos, pero es una crueldad privar a una persona de su bien mas preciado, de aquel en el que puede refugiarse cuando la vida le es adversa, sus recuerdos.

Este es mi homenaje a un hombre sencillo, de campo, feliz entre naranjos, un hombre al que el trabajo no le arredraba, cariñoso, y alegre, y a ese otro en el que se ha convertido, un niño grande al que cuidar y mimar a diario. Un recuerdo sentido a mi suegro.

11 comentarios:

Martipol dijo...

Los ojos se me han humedecido. Es tan dura la vida para el que nota la paulatina pérdida de la conciencia y para los que lo contemplan, que a veces dan ganas de llorar .
Próximo a la vejez y a la edad en la que puedo afiliarme al club ,agradezco la atención ,el cuidado, y sobre todo el cariño que estais prestando.

Un beso

Viperina dijo...

El Alzheimer cuando ataca causa varias víctimas de una sola vez: aquél que lo padece en sus carnes y sus allegados, especialmente quienes conviven con esa persona a diario. Y para colmo lo otro, es muy duro pensar que una persona tenga que pasar por tanto dolor y tristeza, en lugar de la bendición de vivir sus días plenamente y apagarse de repente una noche mientras duerme, pero hay tantas cosas injustas en la vida...
Sé fuerte, cielo, un beso muy grande.

Stanley Kowalski dijo...

Qué hermoso homenaje! Me has emocionado, qué bien que escribís!
No me cansaré nunca de decírtelo!!


BESOTES PRECIOSA

Balma dijo...

Vengo a agradecerte los ánimos que me mandas desde el blog de Ramón, Radamanth. Sé que todo pasa, es sólo que el proceso es un poco árduo.

Ah, y es lo más normal el que no hayas encontrado mi blog, pues es que no lo tengo. ;) Me lo he planteado más de una vez, pero considero que es algo a lo que debería dedicarle la atención y tiempo adecuados, cosas que no tengo ahora. Quien sabe, quizá algún día...

¡Besos!

Marinel dijo...

Desde luego chiquilla,qué maravillosa eres escribiendo!
Y me dejas siempre con la emoción traspasándome el cuerpo y llegándome al alma.
Una terrible enfermedad,que como bien dices,arrebata a una persona el único refugio en el que cobijarse al llegar esa edad tardía...
Un hermoso homenaje a un hombre sencillo y bueno,que sin duda lo merece.
Orgulloso estaría de ti,si lo entendiera.
Precioso,de corazón te lo digo.
Muchos besos,preciosa tú también.

leo dijo...

....mi querida amiga....me has dejado sinpalabras¡¡¡ hay situaciones y vivencias que son tan injusta y a la vez nos demuestra lo verdaderamente importante de la vida.... es curioso hay quién quiere circular por una espiral intentando olvidar..... todo es tan relativo.

un beso enorme con todomi cariño.

Stanley Kowalski dijo...

Gracias por visitarme, hermosa! Me alegra que te haya gustado. Prometo postear el miércoles próximo la historia, palabra de Stanley!!

BESOTES CIELO!!

Lilyth dijo...

Me quedo con el corazón chiquito, en este homenaje a tu suegro he encontrado la imagen de mi abuelo, un hombre de campo que hasta el ultimo momento de su vida nos regalo una sonrisa, hay recuerdos que duelen!

Tara dijo...

mi padre por demencia y yo por estres sabemos lo que es perder segundo a segundo los recuerdos atesorados en el bahúl.

niño grande él, encaramado en contarme historias del pueblo; niña medianera yo, abrumada por el peso de su tragedia.

me gustaste.

seo dijo...

que triste es que te toque vivor una situacion asi en la familia.

has escrito un texto muy emotivo y muy bonito.es un lindo homenaje

te dejo un beso

Alatriste dijo...

Venía a darte las gracias por las palabras tan cariñosas que le dedicaste a mi amiga Balma en el desván. Eres un encanto. Ya veo que ella se me ha adelantado y te visitó. Es muy buena chica como puedes ver, muy cariñosa. Ojalá le vaya bien y encuentre pronto lo que se merece. Pero también, aprovecho para darte las gracias, pues cada nueva creación tuya, me hace estremecer más. El texto es genial hasta decir basta. Una maravilla. Tiene que ser muy duro perderse entre las brumas. Mucho ánimo y espero que estés mejor. Un besazo.